Adaptándome!
Cuando alejarme no fue opcional! Y es que no se decide cuándo dejar de extrañar a quien se amó. Algunos lo llaman resignación, yo diría que es esperanza escondida, pensamientos bloqueados, miedos dormidos.
Con frecuencia insistías en que debería tener paciencia que las cosas llegarían a su tiempo; los domingos nunca han sido fáciles para mi, pero tenías mucha razón, me estabas preparando para momentos donde se pondría a prueba mi entereza y aunque soledad no siempre significa independencia sé que hoy soy más fuerte que ayer, con una visión más clara de lo que quiero y lo que puedo hacer. A veces algo confundida, un tanto distraída por no decir que deprimida, buscando razones para mantener la calma y sobre todo la fe, y la clave no está solo en aprender sino también en adaptarse.
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